John Kerry en concierto
ANIMAL POLITICO
Diario La Nación, Domingo 18 de Abril de 2004
Francisco Javier Díaz
Lo vi. El viernes recién pasado vi al futuro Presidente de los Estados Unidos. John Kerry, en persona, a escasos metros de Animal Político, en un acto de campaña electoral. ¿Qué más vi?
La campaña presidencial para las elecciones de noviembre en Estados Unidos ha comenzado más temprano de lo usual. Se estima que Bush ha gastado más de 50 millones de dólares en los últimos dos meses en avisos de televisión, la mayoría de los cuales están dedicados a desprestigiar a John Kerry.
El cálculo del comando republicano es que si Kerry no se defiende ahora y guarda el dinero para los meses finales, ya será demasiado tarde para que logre revertir la imagen que se le quiere crear: un tipo muy liberal, débil en política de defensa, y partidario de subir impuestos y agrandar el aparato estatal. Por otro lado, si Kerry opta por defenderse ahora de tales avisos, simplemente se le acabará el dinero antes de la embestida final. Para el candidato de los ricos, Bush, el dinero para la campaña no es problema.
En este marco John Kerry ha salido a las calles, colegios, universidades y organizaciones sociales a hacer campaña. El viernes lo vi aquí en la ciudad en que vivo, Pittsburgh. Reunió casi 30 mil personas en las afueras de la universidad, la mayoría de ellos estudiantes. Y trajo un gancho especial: el rockero demócrata Jon Bon Jovi, quien cantó algunas de sus canciones más famosas acompañado de dos guitarras y un violín. Un fantástico mini-concierto unplugged.
Como candidato Kerry está bien. No deslumbra como Clinton, pero al menos no se sale del libreto, lanza una serie de ingeniosos sound-bites, y aprovecha muy bien su calidad de pacifista ex-combatiente de Vietnam. Que no venga Bush a hacerse el patriota: Yo luché de verdad por esa bandera, y con ella misma cubrí el ataúd de algunos de mis mejores compañeros, dijo en el momento cúlmine de su discurso.
Quizás si lo mejor de Kerry es que ha entendido que esta elección no es tanto acerca de él, es más acerca de Bush. El lema de los carteles, chapas y adhesivos es claro: El que sea menos Bush. Kerry sabe que su rol se limita a dar confianza e infundir respeto.
¿Porqué digo que John Kerry será el próximo Presidente de los Estados Unidos? Porque la gente le perdió el respeto a George W. Bush. Tanta mentira, tanto marketing, tanto discurso vacío, tanta estupidez, terminarán por pasarle la cuenta. Y si no lo hacen, vaya, querrá decir que a la gente no le importa que le mientan, que se traga cualquier acción de marketing, que no distingue un discurso verdadero de uno vacío, y que se está poniendo cada vez más estúpida. Así de crudo. Porque cuesta encontrar un líder más estúpido que George W. Bush, actual Presidente de esta gran nación.
La gente le perdió el respeto a Bush porque éste no se hizo respetar. Y no se hizo respetar porque sus innumerables acciones propagandísticas terminaron traspasando la barrera del sentido común, a la vez que su mala gestión ya se hace difícil de esconder. El marketing sirve una, diez, cien veces, pero no mil. Bush traspasó la fina línea que separa el ingenio de la tontera. Lo simpático de lo absurdo. Lo dijo el viernes en la concentración el legendario jugador de fútbol americano de los Acereros de Pittsburgh, Franco Harris: Mr. Kerry, me basta con que me digan la verdad.
Las últimas semanas han sido especialmente desafortunadas para Bush. Ya parece asentada en todo el mundo la idea de que George W. llevó al país a una guerra sobre la base de mentiras para defender intereses económicos y electorales. Y eso es grave. Con la imagen e intereses del Estado no se juega. Hasta hace algunos meses, Bush realizaba espectaculares acciones de marketing, como disfrazarse de aviador y visitar un portaviones, o viajar a Baghdad para cenar el tradicional pavo del día de acción de gracias con los soldados americanos. Ello ante la mirada cómplice de una prensa sumisa, y la potente orquesta de las cadenas de televisión conservadoras, como Fox.
Con todo, Bush sigue allí de Presidente, con una férrea alianza de empresariado, intereses especiales, y televisión conservadora. Y vaya que tienen poder y capacidad de manipular al electorado. Una imagen de televisión repetida en horario prime tiene más fuerza que decenas de discursos de contenido o centenas de políticas verdaderas.
Esto nos recuerda lo peligroso que es que la prensa le haga el juego a la mentira y a la estupidez. El ejemplo de Bush es claro: su irresponsabilidad llevó al mundo a una guerra. En Latinoamérica, la mentira y la estupidez han generado un estela de líderes populistas que han sumido a sus pueblos en la pobreza y el caos institucional.
Con el respeto no se juega. Las payasadas podrán ganar mil votos hoy, dos mil mañana, pero a la larga terminan por corroer la estabilidad del país y su imagen internacional, lo que es muy grave en un mundo donde la confianza y la reputación son los principales activos de un país.
¿Quiere hacer un ejercicio? Cambie el nombre de Bush por el de algún político más cercano, y cambie a Fox por Megavisión. Kerry Presidente, y el payaso perdedor.
Diario La Nación, Domingo 18 de Abril de 2004
Francisco Javier Díaz
Lo vi. El viernes recién pasado vi al futuro Presidente de los Estados Unidos. John Kerry, en persona, a escasos metros de Animal Político, en un acto de campaña electoral. ¿Qué más vi?
La campaña presidencial para las elecciones de noviembre en Estados Unidos ha comenzado más temprano de lo usual. Se estima que Bush ha gastado más de 50 millones de dólares en los últimos dos meses en avisos de televisión, la mayoría de los cuales están dedicados a desprestigiar a John Kerry.
El cálculo del comando republicano es que si Kerry no se defiende ahora y guarda el dinero para los meses finales, ya será demasiado tarde para que logre revertir la imagen que se le quiere crear: un tipo muy liberal, débil en política de defensa, y partidario de subir impuestos y agrandar el aparato estatal. Por otro lado, si Kerry opta por defenderse ahora de tales avisos, simplemente se le acabará el dinero antes de la embestida final. Para el candidato de los ricos, Bush, el dinero para la campaña no es problema.
En este marco John Kerry ha salido a las calles, colegios, universidades y organizaciones sociales a hacer campaña. El viernes lo vi aquí en la ciudad en que vivo, Pittsburgh. Reunió casi 30 mil personas en las afueras de la universidad, la mayoría de ellos estudiantes. Y trajo un gancho especial: el rockero demócrata Jon Bon Jovi, quien cantó algunas de sus canciones más famosas acompañado de dos guitarras y un violín. Un fantástico mini-concierto unplugged.
Como candidato Kerry está bien. No deslumbra como Clinton, pero al menos no se sale del libreto, lanza una serie de ingeniosos sound-bites, y aprovecha muy bien su calidad de pacifista ex-combatiente de Vietnam. Que no venga Bush a hacerse el patriota: Yo luché de verdad por esa bandera, y con ella misma cubrí el ataúd de algunos de mis mejores compañeros, dijo en el momento cúlmine de su discurso.
Quizás si lo mejor de Kerry es que ha entendido que esta elección no es tanto acerca de él, es más acerca de Bush. El lema de los carteles, chapas y adhesivos es claro: El que sea menos Bush. Kerry sabe que su rol se limita a dar confianza e infundir respeto.
¿Porqué digo que John Kerry será el próximo Presidente de los Estados Unidos? Porque la gente le perdió el respeto a George W. Bush. Tanta mentira, tanto marketing, tanto discurso vacío, tanta estupidez, terminarán por pasarle la cuenta. Y si no lo hacen, vaya, querrá decir que a la gente no le importa que le mientan, que se traga cualquier acción de marketing, que no distingue un discurso verdadero de uno vacío, y que se está poniendo cada vez más estúpida. Así de crudo. Porque cuesta encontrar un líder más estúpido que George W. Bush, actual Presidente de esta gran nación.
La gente le perdió el respeto a Bush porque éste no se hizo respetar. Y no se hizo respetar porque sus innumerables acciones propagandísticas terminaron traspasando la barrera del sentido común, a la vez que su mala gestión ya se hace difícil de esconder. El marketing sirve una, diez, cien veces, pero no mil. Bush traspasó la fina línea que separa el ingenio de la tontera. Lo simpático de lo absurdo. Lo dijo el viernes en la concentración el legendario jugador de fútbol americano de los Acereros de Pittsburgh, Franco Harris: Mr. Kerry, me basta con que me digan la verdad.
Las últimas semanas han sido especialmente desafortunadas para Bush. Ya parece asentada en todo el mundo la idea de que George W. llevó al país a una guerra sobre la base de mentiras para defender intereses económicos y electorales. Y eso es grave. Con la imagen e intereses del Estado no se juega. Hasta hace algunos meses, Bush realizaba espectaculares acciones de marketing, como disfrazarse de aviador y visitar un portaviones, o viajar a Baghdad para cenar el tradicional pavo del día de acción de gracias con los soldados americanos. Ello ante la mirada cómplice de una prensa sumisa, y la potente orquesta de las cadenas de televisión conservadoras, como Fox.
Con todo, Bush sigue allí de Presidente, con una férrea alianza de empresariado, intereses especiales, y televisión conservadora. Y vaya que tienen poder y capacidad de manipular al electorado. Una imagen de televisión repetida en horario prime tiene más fuerza que decenas de discursos de contenido o centenas de políticas verdaderas.
Esto nos recuerda lo peligroso que es que la prensa le haga el juego a la mentira y a la estupidez. El ejemplo de Bush es claro: su irresponsabilidad llevó al mundo a una guerra. En Latinoamérica, la mentira y la estupidez han generado un estela de líderes populistas que han sumido a sus pueblos en la pobreza y el caos institucional.
Con el respeto no se juega. Las payasadas podrán ganar mil votos hoy, dos mil mañana, pero a la larga terminan por corroer la estabilidad del país y su imagen internacional, lo que es muy grave en un mundo donde la confianza y la reputación son los principales activos de un país.
¿Quiere hacer un ejercicio? Cambie el nombre de Bush por el de algún político más cercano, y cambie a Fox por Megavisión. Kerry Presidente, y el payaso perdedor.
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