Longueira de Verdad
ANIMAL POLITICO
Diario La Nación, Domingo 25 de Mayo de 2003
Francisco Javier Díaz
Qué nos quiere decir Longueira y la UDI con la última propuesta acerca de derechos humanos de ese partido? A la luz de las reacciones, se trató de un error, o de un frío cálculo? Eso es lo bonito de la política. Por más que algunos se esmeren en analizarla bajo prismas supuestamente racionales, y construyen diversos paradigmas y modelos de análisis e interpretación, sea a través de un rebuscado léxico sociológico, sea a través de cándidos modelos matemáticos, lo cierto es que ninguna de estas escuelas logra explicar, ni menos anticipar, los conejos que salen del sombrero. Así, los analistas se limitan a admirar al mago primero, para tratar de entender el truco después.
Se siente, se siente, Longueira presidente? No. Longueira es mucho más inteligente que lo que todos, y sobre todo Sebastián Pinera, creen. Longueira no será candidato presidencial el 2005. Tiene a Lavín encaramado en las encuestas, a boca de canon, dispuesto a hacer lo que él quiera. La única posibilidad que tiene el astuto y enojón Longueira para ser presidente, es que Lavín sea presidente primero. Que un inocuo Lavín rebaraje de tal manera el naipe, que votar por Longueira contra Pinera después se haga lo más natural del mundo. Pero mientras ello no ocurra, Longueira sólo será el astuto ex colaborador de la dictadura, amo y senor de la derecha, que no puede ser presidente de puro enojón que es.
Qué fue lo de la propuesta acerca de detenidos desaparecidos? Algunos piensan que el conejo que Longueira sacó esta vez del sombrero fue un error. Que en medio del ambiente comunicacional y político donde el gobierno está en clara desventaja por las acusaciones de corrupción, Longueira sacó al tapete el único tema donde la Concertación tiene una clara e incuestionable superioridad ética e histórica. Y puso en agenda un tema donde es difícil que la derecha diga algo coherente sin empezar por reconocer que no hizo nada ante los crímenes más horrorosos que un gobierno puede cometer. Que el cheque por perdón es una propuesta inaceptable. Como le decía el Quico al Chavo del Ocho: Chavo, calladito te defiendes mejor.
Otros piensan que fue un cálculo acertado. Que al margen de cómo termine el asunto, la prensa ya habla del grupo de familiares de las víctimas que está del lado de la UDI. Que ésta podrá, lentamente, comenzar a hablar acerca del problema que nos aqueja como sociedad. Que así se olvidan los mecanismos de compensación que la Concertación estableció para las familias de las víctimas, a los cuales en su momento se oponía el propio Longueira. Que se revuelve tanto el ambiente, que no faltará quienes caigan inocentemente en su juego, como Fulvio Rossi, y descalifiquen a las familias de las víctimas, o a las propias víctimas. Como decía el Chapulín Colorado: No contaban con mi astucia.
Yo creo que se trató de un error calculado. Longueira es consciente de todo lo aquí dicho, pero sabe que poco a poco debe correr la valla de la moral política. Porque ese es el tema de fondo: la gran cantidad de chilenos que no se convence de la moral política de la derecha, ni siquiera del inofensivo Lavín. El padrón electoral todavía está compuesto por gente que recuerda las barbaridades de la época de Pinochet. Longueira entiende que hay que volver a barajar el naipe. Ese es el cálculo. Pero el error fue el tiempo y la forma. Se equivocó Longueira al lanzar el tema en este tiempo, en medio de la expectativa por el discurso el 21 de Mayo, la anunciada detención de Letelier, y los escándalos de corrupción. En otras palabras, no se baraja el naipe en la mesa de la ruleta, menos cuando ésta está todavía girando. Por otro lado, el error en la forma fue evidente, en todo sentido. No sólo por la indecorosa propuesta de comprar perdón y silencio, también por la desfachatez de querer cambiarse de lado sin siquiera pedir perdón. Es patético ver a Longueira, Orpis o Melero pretendiendo demostrar que los ricos también lloran. La izquierda utiliza políticamente a los detenidos desaparecidos dijo Melero. Lo cierto es que el gobierno para el cual él trabajaba y apoyaba fue el primero en utilizar a estas personas, de manera que a través de la tortura, muerte y desaparición de ellas pudiera infundir terror en la población y perpetuar su gobierno. Eso sí que es utilización política.
Pero Longueira es de respetar, porque se atreve a sacar conejos de su sombero. Es un político de tomo y lomo. Si hay algo peor que los políticos que reniegan de la política, son los imbéciles que se lo creen. Longueira entiende que el pollo arvejado se hace con pollo. Astuto, calculador, dialogante y peleador. Estratégico e inteligente. Longueira es un poco como Allamand, menos arriesgado, pero que juega a la política como se debe jugar. A veces se equivoca, a veces nos asombra. Muchas veces desnuda nuestras inconsistencias, algunas veces insulta nuestra inteligencia. Pero es un político de verdad, y eso se agradece.
FJD
Diario La Nación, Domingo 25 de Mayo de 2003
Francisco Javier Díaz
Qué nos quiere decir Longueira y la UDI con la última propuesta acerca de derechos humanos de ese partido? A la luz de las reacciones, se trató de un error, o de un frío cálculo? Eso es lo bonito de la política. Por más que algunos se esmeren en analizarla bajo prismas supuestamente racionales, y construyen diversos paradigmas y modelos de análisis e interpretación, sea a través de un rebuscado léxico sociológico, sea a través de cándidos modelos matemáticos, lo cierto es que ninguna de estas escuelas logra explicar, ni menos anticipar, los conejos que salen del sombrero. Así, los analistas se limitan a admirar al mago primero, para tratar de entender el truco después.
Se siente, se siente, Longueira presidente? No. Longueira es mucho más inteligente que lo que todos, y sobre todo Sebastián Pinera, creen. Longueira no será candidato presidencial el 2005. Tiene a Lavín encaramado en las encuestas, a boca de canon, dispuesto a hacer lo que él quiera. La única posibilidad que tiene el astuto y enojón Longueira para ser presidente, es que Lavín sea presidente primero. Que un inocuo Lavín rebaraje de tal manera el naipe, que votar por Longueira contra Pinera después se haga lo más natural del mundo. Pero mientras ello no ocurra, Longueira sólo será el astuto ex colaborador de la dictadura, amo y senor de la derecha, que no puede ser presidente de puro enojón que es.
Qué fue lo de la propuesta acerca de detenidos desaparecidos? Algunos piensan que el conejo que Longueira sacó esta vez del sombrero fue un error. Que en medio del ambiente comunicacional y político donde el gobierno está en clara desventaja por las acusaciones de corrupción, Longueira sacó al tapete el único tema donde la Concertación tiene una clara e incuestionable superioridad ética e histórica. Y puso en agenda un tema donde es difícil que la derecha diga algo coherente sin empezar por reconocer que no hizo nada ante los crímenes más horrorosos que un gobierno puede cometer. Que el cheque por perdón es una propuesta inaceptable. Como le decía el Quico al Chavo del Ocho: Chavo, calladito te defiendes mejor.
Otros piensan que fue un cálculo acertado. Que al margen de cómo termine el asunto, la prensa ya habla del grupo de familiares de las víctimas que está del lado de la UDI. Que ésta podrá, lentamente, comenzar a hablar acerca del problema que nos aqueja como sociedad. Que así se olvidan los mecanismos de compensación que la Concertación estableció para las familias de las víctimas, a los cuales en su momento se oponía el propio Longueira. Que se revuelve tanto el ambiente, que no faltará quienes caigan inocentemente en su juego, como Fulvio Rossi, y descalifiquen a las familias de las víctimas, o a las propias víctimas. Como decía el Chapulín Colorado: No contaban con mi astucia.
Yo creo que se trató de un error calculado. Longueira es consciente de todo lo aquí dicho, pero sabe que poco a poco debe correr la valla de la moral política. Porque ese es el tema de fondo: la gran cantidad de chilenos que no se convence de la moral política de la derecha, ni siquiera del inofensivo Lavín. El padrón electoral todavía está compuesto por gente que recuerda las barbaridades de la época de Pinochet. Longueira entiende que hay que volver a barajar el naipe. Ese es el cálculo. Pero el error fue el tiempo y la forma. Se equivocó Longueira al lanzar el tema en este tiempo, en medio de la expectativa por el discurso el 21 de Mayo, la anunciada detención de Letelier, y los escándalos de corrupción. En otras palabras, no se baraja el naipe en la mesa de la ruleta, menos cuando ésta está todavía girando. Por otro lado, el error en la forma fue evidente, en todo sentido. No sólo por la indecorosa propuesta de comprar perdón y silencio, también por la desfachatez de querer cambiarse de lado sin siquiera pedir perdón. Es patético ver a Longueira, Orpis o Melero pretendiendo demostrar que los ricos también lloran. La izquierda utiliza políticamente a los detenidos desaparecidos dijo Melero. Lo cierto es que el gobierno para el cual él trabajaba y apoyaba fue el primero en utilizar a estas personas, de manera que a través de la tortura, muerte y desaparición de ellas pudiera infundir terror en la población y perpetuar su gobierno. Eso sí que es utilización política.
Pero Longueira es de respetar, porque se atreve a sacar conejos de su sombero. Es un político de tomo y lomo. Si hay algo peor que los políticos que reniegan de la política, son los imbéciles que se lo creen. Longueira entiende que el pollo arvejado se hace con pollo. Astuto, calculador, dialogante y peleador. Estratégico e inteligente. Longueira es un poco como Allamand, menos arriesgado, pero que juega a la política como se debe jugar. A veces se equivoca, a veces nos asombra. Muchas veces desnuda nuestras inconsistencias, algunas veces insulta nuestra inteligencia. Pero es un político de verdad, y eso se agradece.
FJD
0 comentarios