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Francisco Javier Díaz

Asesinos y Ladrones

ANIMAL POLITICO
Diario La Nación, Domingo 27 de Abril de 2003

Francisco Javier Diaz

Que un gobierno acuse a la prensa públicamente y en reiteradas ocasiones de poca rigurosidad y parcialidad, se puede deber a dos razones: Una, que el gobierno se siente acorralado políticamente y no ve otra manera de salir del paso. Dos, que la prensa efectivamente actúe con poca rigurosidad y parcialidad. Creo que ambas situaciones se dan en estos momentos en Chile, pero sobre todo la segunda. Cualquier gobernante, de cualquier parte del mundo, se regocijaría con un nivel de aprobación de 50%. Esto no es ciencia política, es cosa de leer las noticias. Pero en Chile, la prensa dramatiza y titula “Gobierno baja adhesión”, sin mencionar que la baja fue de tres puntos. En fin, pudo haber sido peor. Así parecen ser las reglas del juego en Chile: una prensa ignorante, afortunadamente cada vez más inquisitiva y no vergozosamente obsecuente con la autoridad como antes, pero aún sesgada y parcial. Ahora sólo resta esperar que la aprobación a Lagos baje al 49,9%, para que titulen “la mayoría de Chile rechaza al gobierno”.

¿A qué se debe este arranque de oficialismo? A que sencillamente Animal Político perdió su tradicional compostura analítica esta semana a raíz de las acusaciones en contra de Michelle Bachelet. Lo que han hecho no tiene nombre y recuerda los peores momentos de soplonaje de la dictadura. No sé quién fue, ni menos quién lo planeó. Ni idea tampoco de quién puede estar tan perdido como para encapucharse en el Chile del 2003. Ni Marulanda en Colombia se encapucha. Pero lo que sí es evidente es el provecho político que la derecha puede sacar de esto. ¿Será que acaso, como decía Allende, que la derecha quiere recobrar con mano ajena, esta vez la prensa, sus privilegios y granjerías?

Esta dinámica puede llevar precisamente a que se escriban este tipo de columnas. A que los de un lado griten “¡ladrones, váyanse a Capuchinos!” y los otros se vean obligados a responder “¡asesinos, vayanse a Punta Peuco!”. Y que nos transformemos en un país que no deja de mirar el pasado para sacar votos, pero que no hace nada concreto por saldar sus reales cuentas de verdad y justicia.

Debo confesar que hace un tiempo pensé en escribir una columna diciendo que al margen de que trabajó para la dictadura, Lavín puede ser considerado ahora un demócrata. ¿Porqué? Porque ni él ni su grupo de apoyo más cercano, creo, conciben acceder al poder de otra manera que no sea por la vía de los votos. Como le pasó a la izquierda en España, que se la llevaba pensando que los ex franquistas no eran demócratas, hasta que llegó un joven Aznar y sacó más votos. Pero ahora, al ver a Cardemil o Melero tratando de hundir con malas artes a una de las buenas cartas de la Concertación, me cuestiono nuevamente la vocación democrática de estos sectores. Y lo obligan a uno a recordar, por ejemplo, la cara de Cardemil cuando a las 12 de la noche del día del plebiscito de 1988 escondía los resultados frente a las cámaras. ¿Alguna vez ha explicado qué quería hacer? Me acuerdo también de las famosas camionetas municipales que recorrían las poblaciones a la hora del toque de queda, deteniendo gente y amedrentando a la población. Melero era alcalde de Pudahuel en esa época, designado por Pinochet. ¿Porqué no explica qué se sentirá no haber sido elegido?

Pero ahora tendremos que seguir tragando mugre. Uno a uno, la prensa irá derribando palitroques de la centroizquierda con todo tipo de acusaciones. El gobierno ya no se puede enorgullecer de haber hecho la más grande revolución en la infraestructura del país en toda su historia. Mejor que las autoridades no corten ni una cinta más. “Ladrones” gritarán cada vez que se inaugure algo. “Con qué cara, asesinos” pensarán los otros para su adentros. El palitroque de las relaciones internacionales se ha caído con un breve empujoncito. Nada importará que la red de tratados comerciales, inédita en la historia, nos ayude a salir del subdesarrollo. Las risibles explicaciones de la prensa y la derecha acerca de la postura de Chile en la guerra de Irak, y las tonteras personales de algunos de los propios, han hecho que se manche toda esta obra.

Ahora vienen los palitroques personales. No hay que extranarse, a Pinera ya lo bajaron dos veces a patada en el traste con estas mismas artes. Ya tienen un ministro, subsecretarios, altos funcionarios, ahora pueden ir incluso detrás del Presidente. Pero faltaban los candidatos. Primero Michelle, la presa más fácil. Qué mejor que una operación de inteligencia. ¿Quién vendrá después? Han tratado con Soledad Alvear, que se viste mal, que no sabe, que no habla inglés, en fin, pero no han podido ¿Qué irán a inventar ahora para derribarla? ¿Que malversa fondos para fines personales? ¿Que tiene un GATE en la casa?

Al final, quizás quién va a ser el único palitroque que termine de pie después de este juego. Sea quien sea, no me extrañaría a Lavín 55%, palitroque parado 30% y Avila 15%. Con un país beligerante, discutiendo tonteras, con gente honesta defendiéndose, pillos riendo, asesinos sueltos y ladrones en los directorios de las empresas privatizadas durante la época de Pinochet, o bien en una cárcel con piscina. Asesinos o ladrones, mala discusión.

FJD

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