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Francisco Javier Díaz

New Kids en el Poder

ANIMAL POLITICO
Diario La Nacion, Domingo 2 de Febrero de 2003

Por Francisco Javier Diaz

En octubre de 1987 aprendi una de las mejores lecciones politicas de mi vida. Jugaba Chile contra Yugoslavia en el Estadio Nacional, en el primer partido del Mundial Juvenil de Futbol. En Chile, todos estabamos expectantes de lo que pudiera hacer la estrella del equipo, Lukas Tudor. Mirko Jozic, entrenador de Yugoslavia, le siguio la cuerda a la ingenua prensa chilena y anuncio marcacion personal para Tudor. Pero comenzo el partido y a poco andar todo el estadio se dio cuenta de que Lukas estaba solo, huerfano y desmarcado, arriba, botado, sin recibir pase alguno. Jozic habia establecido una marcacion para el verdadero motor del equipo chileno, el 10, Camilo Pino. “Tate”, le comente a mi hermano chico, “Lukas podra salir en TV Grama o en Martes 13, pero en Camilo Pino es donde esta el poder”.

De eso se trata la politica moderna, de identificar el poder. Donde esta, que forma tiene, quienes lo ejercen. Parece facil, pero no lo es. El poder es difuso, desmembrado y esta en muchas partes a la vez. Desde esta perspectiva, creo que es bueno detenerse a pensar donde estuvo el poder, presente y futuro, la semana pasada.

Comunicar y saber. Ahí estuvo el poder. No estuvo en La Moneda, ni en Suecia, ni en Cauquenes ni en Caleu. En comunicar, ahí estuvo el poder presente. Estuvo en el hospital de la Catolica, cuando los estrategas de Lavin estimaron –inexplicablemente- que publicar que a Joaco lo habian operado del traste podia ser objeto de burla y decidieron ocultar el hecho. Comunicar (o no comunicar) lo que se quiere es poder.

En saber, ahí estuvo el poder futuro. Y estuvo alto, en Valle Nevado, donde se juntaron los new kids de la Corporacion Expansiva y algunos no tan kids del CEP. Es bueno analizar en detalle a Expansiva, porque, me imagino, ellos intentaran en algun momento acumular, ejercer y mantener poder. Pero dicen querer hacerlo desde la vereda del saber.

La verdad sea dicha, no se porque no me invitan a Expansiva. Escribo bonito, no pongo los codos arriba de la mesa, jamas habria cometido la roteria de preguntar como se llega a Valle Nevado, encuentro inteligente y estupenda a la Consuelo Saavedra, soy relativamente liberal y hablo ingles. Que mas se necesita? Por ahí hay una clave: para entrar en un circulo de poder de gestacion no democratica, como es Expansiva, se necesita, obvio, la confianza de los detentores de aquel poder. Y yo no conozco a ningun dirigente de Expansiva ni, lo que es peor, ellos me conocen a mi ni al 98% de los chilenos que no ha estado nunca en Snow Valley.

De cuando en cuando en la politica chilena se generan este tipo de movimientos o agrupaciones de intelectuales que creen salir de la caverna platonica hacia la luz del mundo y vuelven a la realidad a iluminar al resto de los mortales con su saber. Los radicales de antano eran asi. Los masones elegian cuidadosa y arbitrariamente a quienes serian sus reclutas en la batalla contra el poder terrateniente y clerical. La Falange en sus inicios fue similar. Pasaron largos anos como un grupusculo de jovenes universitarios autogenerado y autoconvocado, iluminados por un lider como Frei Montalva, haciendose promesas de gobernar todos juntos treinta anos cuando se tomaran el poder, distante hasta ese entonces. Y cuando llegaron a la cima, toda una oleada de nuevos y jovenes tecnocratas invadio nuestra burocracia.

El MAPU fue lo mismo anterior, pero multiplicado por diez. Jovenes catolicos, pintosos, universitarios; chiquillas de las Ursulinas o las Monjas Francesas, comunidades cristianas. Una vanguardia organizada y tecnificada que conduciria a Chile por la senda del socialismo y que desconfiaba de la capacidad organica y profesional de la izquierda tradicional. Ni hablar del PPD, que es como el corolario politico de dicha avanzada. Cuando llegan los ex MAPU del exilio, doloroso como todo ostracismo, pero con prestigiosos cartones bajo sus brazos y mejores contactos en el exterior, en vez de reforzar la vieja y querida izquierda socialista, deciden no pelear e irse por el camino facil. “Nada de perder el tiempo reformando partidos anticuados, creemos uno nuevo (el PPD). Consigamos votos prestados, tomemonos el Estado y administremos el poder”.

En Expansiva hay saber y hay poder. Lo que dice o hace es o sera importante en Chile. Se le escucha, se le hace caso o se le critica. Pero existe. El problema de Expansiva es, a mi juicio, que no ha sincerado su vocacion. O se dedican a analizar la realidad desde Valle Nevado, Boston u otra burbuja para siempre, o se dedican a transformarla, como decia el viejo Marx. Deben entender que gente con buena formacion y buenas ideas, equipos, mistica y capacidad de hacer cosas interesantes, no sobra en el progresismo chileno. Que no se puede eludir el liderazgo cuando hay gente que espera algo mas de uno. Que la politica no es solo saber, ni comunicar, si no que tambien es hacer y luchar. Y que para la lucha politica, “agon” como decian los griegos, todavia no se inventa nada mejor que un partido politico con historia, votos propios y gente real. Por algo lideres como Felipe Gonzalez, Kohl o Blair apostaron a cambiar la realidad desde espacios de lucha tradicional, pero efectiva, y no solo desde el saber. En politica no sirve de nada decir “yo les dije”; la gracia esta en decir “yo al menos lo intente”.

A lo mejor los new kids de Expansiva ya han pensado esto muchas veces y esta columna no tiene mucho asunto. Mal que mal, no he estado en sus reuniones y probablemente nunca voy a estar. Y tambien hay que reconocer que estan recien empezando con lo suyo y que, por tanto, no hay que apurar al ganado flaco aun. Pero al menos hay que partir por reconocer donde esta el poder, quien lo tiene, si lo quiere o no lo quiere y para que. Si Expansiva nos responde estas preguntas, bien por el progresismo, bien por el saber.

FJD

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